Con únicamente dos ingredientes accesibles y de bajo costo, puede lograrse un valioso recurso para diversos inconvenientes en el hogar.
Combinar hojas de laurel con bicarbonato de sodio es uno de esos trucos caseros que se destacan por su simplicidad y por requerir ingredientes que muchas personas ya tienen en casa. Mientras el bicarbonato ayuda a absorber los malos olores, el laurel aporta un aroma agradable gracias a sus aceites naturales, lo que favorece un ambiente más fresco en espacios cerrados como cajones, armarios o la heladera.
Además de utilizarse como un desodorizante natural, esta mezcla también puede emplearse para la limpieza ligera de distintas superficies del hogar, como mesadas, piletas o azulejos. Al no contener fragancias artificiales ni productos químicos agresivos, representa una alternativa práctica para quienes buscan mantener los ambientes limpios y con un aroma suave utilizando ingredientes de uso cotidiano.

Mezcla de laurel y bicarbonato de sodio: prepárala en minutos
El proceso descrito no excede cinco minutos en su ejecución. Es fundamental secar cinco hojas de laurel —un paso esencial para prevenir el desarrollo de moho en la preparación—, proceder a triturarlas o cortarlas finamente y posteriormente combinarlas con dos cucharaditas de bicarbonato. Esta mezcla debe ser almacenada en un recipiente hermético.

Para impartir aromas en cajones o en la heladera, se recomienda colocar una cucharadita de la preparación dentro de un saquito de tela. En su función como limpiador, se puede espolvorear sobre la superficie deseada, frotar con un paño húmedo y enjuagar. Es importante señalar que no ocasiona daños en griferías ni en metales.









