Los investigadores consiguieron localizar y llevar a la superficie un espécimen único localizado a una profundidad de 2.537 metros, en la fosa conocida como la cuenca de Irminger.
Los investigadores consiguieron localizar y extraer un espécimen único a una profundidad de 2.537 metros en la fosa conocida como la cuenca de Irminger, una región abisal situada justo al sur de Groenlandia. El organismo pertenece al orden de los Monstrilloida, un grupo de pequeños crustáceos que destaca por poseer uno de los ciclos biológicos más extraños y complejos de todo el entorno oceánico.







