Nuevas simulaciones revelan que las lunas de Urano podrían conservar huellas de los planetas gigantes que el sistema solar habría expulsado hace miles de millones de años.
Tenemos una idea del pasado del sistema solar: fue violento y caótico. Sin embargo, seguimos estudiando qué tan violento fue. Los modelos actuales sugieren que, en algún momento después de su formación, los planetas gigantes atravesaron una fase de inestabilidad tan extrema que uno o incluso dos cuerpos del tamaño de Urano o Neptuno fueron expulsados al espacio interestelar. Si ese escenario ocurrió, es posible que encontremos pistas en los lugares más inesperados del sistema solar, como las lunas de Júpiter y, sobre todo, las de Urano.








