El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y el canciller mexicano, Roberto Velasco, sostuvieron una llamada telefónica, en la que el primero resaltó la importancia de acelerar acciones para desmantelar cárteles, parar la migración ilegal y el tráfico de drogas.
La Secretaría de Relaciones Exteriores mexicana dijo que el diálogo trató de «una cordial y respetuosa llamada de trabajo» entre los altos funcionarios y hablaron «sobre la relación entre México y Estados Unidos».
Precisó la Cancillería: «En la conversación telefónica ambos funcionarios refrendaron su interés por mantener la buena cooperación en temas prioritarios de la agenda bilateral incluyendo seguridad, migración y comercio».
No obstante, para el Departamento de Estado estadounidese el tono fue distinto, pues en un comunicado, Marco Rubio, dijo que hablaron sobre acelerar las acciones decisivas para desmantelar a los cárteles, para el flujo de inmigrantes ilegales, así como el de fentanilo y otras drogas.
El embajador de EE.UU. en México, Ronald Johnson, celebró que la cooperación de ambos países es, además de una buena política, de sentido común que colaboren en «seguridad, migración, comercio y otras prioridades compartidas».
La semana anterior, la presidente Claudia Sheinbaum pidió al embajador Ron Johnson que «respete los asuntos internos» de México, luego de que el diplomático hiciera un llamado, mediante redes sociales, para dejar la discusión política fuera de la lucha contra el narcotráfico.







