Hay nombres astronómicos que parecen diseñados para ilusionar, aunque no siempre cumplen sus promesas. La estrella Polar no es la más brillante del cielo. La lluvia de estrellas no contiene estrellas. Y la Luna Azul, pese a su nombre, casi nunca es azul. Sin embargo, la que podrá verse durante la noche del 31 de mayo sí tiene algo especial. No solo será la única Luna Azul de 2026, sino que además coincidirá con una micro luna, una combinación relativamente rara que no volverá a repetirse en varios años.
Como ocurre con todas las lunas llenas, el mejor momento para observarla será la noche del propio 31 de mayo, especialmente cuando aparezca sobre el horizonte este poco después de la puesta de sol. Desde España podrá observarse desde prácticamente cualquier punto con cielos despejados. Los astrónomos recomiendan buscar lugares alejados de la contaminación lumínica, con una vista despejada hacia el este: playas, zonas rurales, miradores o áreas montañosas suelen ofrecer las mejores condiciones
Esta noche habrá un evento astronómico que no volveremos a verlo hasta 2053
Se trata de la combinación de una Luna Azul y una micro luna y será visible desde toda España.
Hay nombres astronómicos que parecen diseñados para ilusionar, aunque no siempre cumplen sus promesas. La estrella Polar no es la más brillante del cielo. La lluvia de estrellas no contiene estrellas. Y la Luna Azul, pese a su nombre, casi nunca es azul. Sin embargo, la que podrá verse durante la noche del 31 de mayo sí tiene algo especial. No solo será la única Luna Azul de 2026, sino que además coincidirá con una micro luna, una combinación relativamente rara que no volverá a repetirse en varios años.
Como ocurre con todas las lunas llenas, el mejor momento para observarla será la noche del propio 31 de mayo, especialmente cuando aparezca sobre el horizonte este poco después de la puesta de sol. Desde España podrá observarse desde prácticamente cualquier punto con cielos despejados. Los astrónomos recomiendan buscar lugares alejados de la contaminación lumínica, con una vista despejada hacia el este: playas, zonas rurales, miradores o áreas montañosas suelen ofrecer las mejores condiciones
Y aquí llega la primera sorpresa: la Luna Azul no recibe ese nombre porque cambie de color. El término se utiliza para describir la segunda luna llena que ocurre dentro de un mismo mes natural. Como el ciclo lunar dura aproximadamente 29 días y medio, mientras que la mayoría de los meses tienen 30 o 31 días, cada dos o tres años acaba “colándose” una luna llena adicional en el calendario. Eso es exactamente lo que ha ocurrido este mayo: la primera luna llena tuvo lugar el día 1 y la segunda llega ahora, el día 31.
De ahí procede también la expresión inglesa once in a blue moon, equivalente a nuestro “de ciento en viento”: algo poco frecuente, pero no imposible.






