Firmas como Bimbo, Nestlé, Unilever, Alsea, PepsiCo, McCormick, McDonald’s y Marriott están en proceso de obtener todos sus productos derivados del huevo con esta tendencia de responsabilidad social.
México es el mayor consumidor de huevo en el mundo con un promedio anual de casi 24 kilogramos por persona, según estimaciones de la Unión Nacional Avícola, pero la producción libre de jaula empieza a ser una de las características más importantes para el mercado nacional y para los inversionistas.

La responsabilidad social sobre la producción del huevo es uno de los ejes de los criterios ESG de grandes empresas como Bimbo, Nestlé, PepsiCo, McCormick, McDonald’s, Unilever, Alsea y Marriott, compañías que ya implementan este tipo de iniciativas para la obtención de la proteína.
“En México y la región, cada vez más empresas reconocen que este ya no es un tema marginal, sino una expectativa creciente del mercado y de los inversionistas”, dijo.
Ariana Torres asegura que las compañías que ya están en esta ruta se adelantan a las expectativas del mercado y reducen riesgos a largo plazo.
“Las empresas que adoptan prácticas de alto bienestar animal como la producción libre de jaula, fortalecen su reputación, responden mejor a la demanda de consumidores y se preparan ante posibles cambios regulatorios”, aseguró.
Este tipo de iniciativas, añadió, se acompañan de cadenas de suministro más transparentes y resilientes, lo que es cada vez más valorado por inversionistas y socios comerciales.
Tendencia al alza
De acuerdo con datos de 360iResearch, se espera que entre 2024 y 2030 se espera un crecimiento de 3.5 a 5% anual de la producción de huevo libre de jaula.
Actualmente de acuerdo con la Unión Nacional Avícola, en México existen más de 200 millones de gallinas, de las cuáles 90% producen huevo bajo el sistema tradicional.
Sin embargo, de acuerdo con estimaciones de Certified Humane, para 2040 aproximadamente 40% de la producción nacional de huevo sería libre de jaula.
“La tendencia es claramente hacia la expansión y mayor formalización. Veremos más compromisos con plazos definidos, mayor énfasis en la publicación de avances y una integración más fuerte del bienestar animal en estrategias ESG y de sostenibilidad corporativa”, mencionó Ariana Torres.
Entre las ventajas de la producción libre de jaula, además de mejorar la calidad de vida de los animales y la responsabilidad social de las empresas, también incluye mayores controles en la cadena de suministro, mejor manejo sanitario y una mayor transparencia en los procesos productivos.
“El bienestar animal no es solo una cuestión ética, sino parte de una visión más amplia de producción responsable y sostenible”, aseguró la especialista.









