Análisis del proceso electoral 2027
Por Ramón Esparza Díaz
En el marco del análisis rumbo a las elecciones de 2027 en el estado de Chihuahua, la capital —considerada la “joya de la corona” por su peso político, económico y simbólico— se perfila como el escenario de una contienda altamente competitiva. Diversos actores políticos ya se posicionan en la antesala de una disputa que, de acuerdo con tendencias recientes, podría definirse entre dos bloques principales: Morena y el Partido Acción Nacional (PAN).
Morena: perfiles diversos y trayectorias cruzadas
Al interior de Morena, la baraja de aspirantes refleja una mezcla de trayectorias políticas provenientes de distintas fuerzas, lo que evidencia la estrategia de ampliación del partido en la entidad.
Entre los nombres más destacados se encuentra Marco Quezada, de origen priista y quien ya ocupó la alcaldía de Chihuahua en el periodo 2010-2013. Su experiencia administrativa y conocimiento del aparato municipal lo colocan como un perfil competitivo, aunque también enfrenta el reto de reposicionarse bajo las siglas de Morena.
Otro actor relevante es Miguel La Torre, quien renunció al PAN tras no ser favorecido en el proceso interno donde Marco Bonilla resultó candidato. Su salida evidenció fracturas internas en el panismo y abrió la puerta a su incorporación en el proyecto morenista.
También figura Brenda Ríos, exdiputada del Partido Verde Ecologista de México, con presencia en temas legislativos y ambientales, así como Miguel Rigs, exmilitante panista y actual regidor del ayuntamiento bajo la bandera de Morena, quien ha buscado consolidar una imagen de cercanía ciudadana.
PAN: continuidad, estructura y competencia interna
Por su parte, el PAN mantiene una estructura sólida en la capital, donde actualmente gobierna, y presenta perfiles con experiencia en la administración pública estatal.
Entre los aspirantes más posicionados se encuentran César Jáuregui, exdiputado local y actual fiscal del gobierno estatal, así como Santiago de la Peña, secretario general de Gobierno. Ambos encabezan las preferencias en distintos ejercicios de encuestología, con una diferencia mínima entre sí, lo que anticipa una contienda interna cerrada.
En un segundo nivel de posicionamiento aparecen Alfredo Chávez, coordinador de la fracción parlamentaria del PAN en el Congreso local, y Rafael Loera, secretario de Desarrollo Humano del gobierno estatal. Aunque con menor presencia en las mediciones, ambos mantienen estructuras políticas que podrían influir en la definición final.
PRI: un escenario adverso y el factor de transferencia de voto
En el caso del Partido Revolucionario Institucional (PRI), el dirigente estatal Alejandro Domínguez ha comenzado a promover su imagen con miras a una eventual candidatura a la presidencia municipal de Chihuahua. No obstante, su posicionamiento enfrenta diversos obstáculos.
Analistas políticos señalan que, tras declaraciones recientes consideradas desafortunadas hacia el PAN, su margen de crecimiento podría verse limitado en un contexto donde el voto útil tiende a concentrarse en las fuerzas con mayores probabilidades de triunfo. En este sentido, aunque Domínguez podría aparecer en la boleta electoral, existen dudas sobre su capacidad para alcanzar una votación suficiente que fortalezca el registro y la competitividad del PRI en la capital.
Incluso, algunos ejercicios de opinión y lecturas políticas apuntan a que, en caso de que Santiago de la Peña sea finalmente el candidato del PAN, una parte de la militancia y simpatizantes priistas podría inclinar su voto hacia esa opción, en una lógica de afinidad política o de contención frente a Morena.
Encuestas, escenarios y factores de definición
De acuerdo con ejercicios de opinión pública difundidos por casas encuestadoras como Consulta Mitofsky y Massive Caller en procesos comparables, la capital de Chihuahua ha mostrado una tendencia de competencia cerrada entre Morena y el PAN, con variaciones que dependen en gran medida del perfil del candidato.
Especialistas en análisis político coinciden en que variables como el desempeño del gobierno municipal, la percepción de seguridad, la calidad de los servicios públicos y la cercanía con la ciudadanía serán determinantes en la intención de voto. Asimismo, el fenómeno de migración de cuadros políticos entre partidos continúa reconfigurando las lealtades tradicionales del electorado.
A pesar de que los tiempos políticos parecen haberse adelantado, el escenario permanece abierto. En la dinámica electoral mexicana, donde las decisiones estratégicas suelen modificarse en función de coyunturas internas y externas, aún no hay definiciones concluyentes. Un elemento clave será la selección de candidaturas a la gubernatura por parte de los partidos con mayor fuerza, ya que esto podría incidir directamente en la configuración de alianzas, arrastres electorales y preferencias en el ámbito municipal.
La “joya de la corona” en juego
La alcaldía de Chihuahua capital no solo representa el control de uno de los municipios más importantes del norte del país, sino también un trampolín político hacia futuras candidaturas estatales. Por ello, la definición de candidatos en los distintos partidos será crucial para delinear el rumbo de la contienda en 2027.
Por ahora, todo indica que la disputa será intensa y altamente estratégica. En política, nada está escrito, y la “joya de la corona” sigue siendo el objetivo central de múltiples aspiraciones que apenas comienzan a tomar forma.









